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El SIDA cuenta sus días

El SIDA cuenta sus días
Martes, 11 de diciembre 2012
Aunque aún no ha nacido, Malik tiene una importante misión en la vida: recaudar fondos para facilitar el acceso de las mujeres de Zimbabue al tratamiento para la prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo. Y es que, según los últimos datos del Programa de Naciones Unidas contra el SIDA, entre 2009 y 2011 se han evitado casi 410.000 nuevas infecciones de niños gracias a la administración de antirretrovirales a sus madres. Un dato muy esperanzador que nos permite ser optimistas de cara a la erradicación de una pandemia que ha encontrado en el continente africano su mejor caldo de cultivo. Las cifras no engañan: 34 millones de personas viven con el VIH en el mundo y casi el 70% de ellas son del África Subsahariana. Pensar que los tratamientos para la prevención son sencillos y baratos no hace sino agravar la intolerable indiferencia de la que muchos somos partícipes. Médicos Sin Fronteras –que conoce bien el problema y lleva tiempo trabajando para su resolución- pone ahora todos sus esfuerzos en frenar la transmisión del virus de madre a hijo y despertar la conciencia dormida de muchos con la campaña “Amigos de Malik”.

¿Quieres ser mi amigo?

Malik Sekuru nacerá en febrero de 2013 en el distrito zimbabuense de Tsholotsho. Su madre es seropositiva, pero él nacerá sano porque ambos se han beneficiado de un tratamiento de Prevención de Transmisión del VIH de Madre a Hijo (PTMH) facilitado por Médicos Sin Fronteras. Pero Malik es en realidad un símbolo de una generación libre del virus del SIDA, una prueba inequívoca de la eficacia de un tratamiento preventivo que aspira a erradicar la pandemia y un beneficiario del inmenso poder de la suma de voluntades frente a un enemigo común.

Y para dar a conocer la historia de Malik e invitarnos a formar parte de la lucha que representa, la agencia García ha desarrollado una interesante campaña basada en las micro-donaciones: mediante el envío de un sms con la palabra “amigo” al 28033, el coste de 1,20 euros del mensaje se donará automáticamente a los proyectos de VIH/SIDA de Médicos Sin Fronteras. Este sencillo gesto, además, dará acceso a la web www.amigosdemalik.org, donde el propio Malik contará en primera persona su día a día y el de su entorno inmediato a través de posts, fotos y vídeos. Una biografía que, a modo de perfil en Facebook, sirve también de excusa para dar a conocer historias reales de mujeres embarazadas VIH-positivas, de niños nacidos sanos porque sus madres se beneficiaron del PTMH y de otros niños no tan afortunados que viven con el virus. La meta es que Malik consiga un millón de amigos que, con sus donaciones, faciliten el camino hacia un futuro sin SIDA.

Todos aquellos que entren en la web de Malik –previo envío del sms para obtener un código de acceso- encontrarán, además, otras formas de involucrarse en la campaña de Médicos Sin Fronteras: compartir sus contenidos (vídeos y fotos), descargarse banners y pósters para colaborar en su difusión, rellenar un formulario para realizar donaciones periódicas o invitar a amigos a sumarse a la causa a través de Facebook, Twitter y Tuenti. Y de nuevo las redes sociales ponen de manifiesto su extraordinario poder como herramientas de movilización ciudadana al servicio de una causa solidaria: pequeñas contribuciones del máximo número de personas que, de una manera ágil y eficaz, suman esfuerzos para atacar el virus del SIDA de raíz.

De utopía a realidad

Nos encontramos en un momento crucial en la lucha contra el SIDA. “Gracias a los programas de Prevención de la Transmisión del VIH de Madre a Hijo más del 95% de los bebés de mujeres seropositivas no se contagian durante el embarazo, el parto o la lactancia”, explica el Dr. Jean-François Saint-Sauveur, coordinador médico de MSF en Zimbabue. “Es un gran avance en comparación con los tratamientos anteriores, en los que la tasa de transmisión de madre a hijo ascendía a más del 35%”. En la actualidad esta cifra se ha reducido a menos del 5%. La ciencia, por tanto, ya ha cumplido con su parte, pero ¿y las voluntades políticas?

Lo cierto es que los protocolos de prevención son tan sencillos como baratos, de manera que su administración al mayor número de personas posible depende del compromiso de los países afectados, la voluntad de las instituciones responsables y la constancia de los donantes gubernamentales y particulares. Su apoyo a la causa, aunque inestable, ha logrado simplificar las terapias con dosis fijas combinadas, reducir los precios ante la competencia de los genéricos y adaptar estrategias a contextos de escasos recursos. Grandes logros que, sin embargo, requieren de una continuidad de las ayudas para lograr la tan deseada erradicación de la pandemia del SIDA.

“Frenar el SIDA es un objetivo realizable con los medios diagnósticos y terapéuticos disponibles hoy en día, un objetivo basado en la experiencia acumulada contra la pandemia y en los avances científicos”, explica José Antonio Bastos, presidente de Médicos Sin Fronteras. “Para ello tenemos que pisar el acelerador y poner en tratamiento cada mes a más personas que el mes anterior”. Pero el apoyo de los agentes implicados flaquea. El principal afectado ha sido el Fondo Mundial para la Lucha contra el SIDA, la Malaria y la Tuberculosis y con él los programas receptores de fondos en numerosos países. España, por ejemplo, que había sido uno de los principales donantes del Fondo, redujo su aportación a la mitad en 2010 y no realizó ninguna en 2011. Su anunciado regreso el pasado mes de julio con un compromiso de 10 millones de euros (un 10% de su última aportación anual) no se corresponde con la urgencia que el SIDA sigue representando en el mundo.

No hay excusas: si la posibilidad de una primera generación sin SIDA es hoy más real que nunca, todos debemos tomar cartas en el asunto. Conocemos la fórmula –atender a las mujeres embarazadas para que den a luz hijos sanos que no propaguen el virus-, sólo hace falta coordinar esfuerzos. Malik es uno de tantos y su historia puede ser la de todos.

 

El SIDA en cifras

- El SIDA mata a siete veces más personas que las guerras: en 2011 causó 1,7 millones de muertes, de las cuales 230.000 eran niños menores de quince años.

- 14,8 millones de personas necesitan tratamiento urgente, de las cuales sólo un 54% lo reciben.

- El VIH es la principal causa de muerte de las mujeres en edad fértil: en 2009, entre 42 y 60.000 mujeres embarazadas murieron a causa del SIDA.

- El régimen de antirretrovirales de primera línea más barato recomendado por la Organización Mundial de la Salud cuesta menos de 100 dólares por paciente al año.


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