Si las empresas se benefician de mis datos, ¿por qué no hacerlo yo?

Si las empresas se benefician de mis datos, ¿por qué no hacerlo yo?
Jueves, 24 de mayo 2018

A través de una política de mutuo beneficio en el intercambio de datos, se pueden favorecer los intereses de los consumidores y los objetivos de las marcas. Así se desprende de un reciente estudio de ICEMD llevado a cabo en diez países, siendo España uno de ellos.

ICEMD, Instituto de la Economía Digital de ESIC Business & Marketing School, ha participado en un estudio mundial de la GDMA (Global Alliance of Data-Driven Marketing Associations) que, por primera vez, pone voz a lo que realmente piensan los consumidores en relación al hecho de compartir sus datos personales con las empresas.

El estudio, que se ha realizado en EEUU, Canadá, Argentina, España, Reino Unido, Países Bajos, Alemania, Francia, Singapur y Australia, ha revelado que una gran proporción de los consumidores ve el intercambio de datos como parte de una sociedad moderna y muchos se sienten más concienciados y cómodos con el intercambio de datos de lo que lo estaban en el pasado. Para las empresas ésta es una información de gran valor, ya que las va a permitir anticiparse de mejor forma a las necesidades futuras de los consumidores con un enfoque Customer Centric al diseñar sus estrategias de marketing.

Así, los hallazgos principales del estudio para el que se han entrevistado en España a 1.054 usuarios de más de 18 años, desvela que el 59% de los consumidores son pragmáticos en lo concerniente a la facilitación de sus datos personales a empresas. Se trata de consumidores que estudiarán hacer intercambio de sus datos personales caso por caso y en función de si el servicio, o la mejora del servicio ofrecido compensan por la información privada que aportan a las compañías.

También señala que el 22% de nuestros consumidores responde al perfil de conservadores en relación a la privacidad de sus datos: se trata de aquellos consumidores -de más edad- que no están dispuestos a facilitar información personal ni siquiera a cambio de la mejora del servicio. Otro 19% de los consultados -los más jóvenes- se muestran despreocupados, no les preocupa la obtención y el uso de información personal sobre ellos.

De los resultados se desprende que la actitud que los consumidores tienen a compartir o no sus datos se debe a su preocupación sobre la privacidad online. El estudio señala también que más de 4 de cada 5 (81%) consumidores en España están bastante preocupados por la privacidad online. Son los consumidores más jóvenes quienes muestran algo menos de preocupación a este respecto, con el 74% de la generación de los Millennials indicando unos niveles similares de preocupación acerca de la privacidad online. La amplia mayoría (92%) de los consumidores españoles considera que la privacidad es un derecho básico, y este porcentaje alcanza el 96% entre la generación del Baby-Boom. No obstante, alrededor de la mitad (49%) de los consumidores cree que la privacidad es un problema menor en la actualidad, siempre que no se abuse de los datos.

Uno de los datos más positivos de cara a fomentar estrategias que dinamicen la economía moderna se refleja en que el 58% de los entrevistados coinciden en considerar el intercambio de datos e información personal online como parte de la economía moderna, visión que es relativamente uniforme entre los grupos demográficos. En parte esta consideración se debe a que los consumidores españoles sienten el intercambio de datos como algo ventajoso para ellos.

No obstante, los resultados del estudio indican que los consumidores españoles consideran que las empresas se benefician desproporcionadamente del intercambio de datos. El 87% de los entrevistados creen que las empresas son las que más se benefician del intercambio de datos, mientras que solo el 5% cree que son los consumidores quienes sacan el mayor partido.

Las empresas han de mejorar la percepción que generan en los consumidores en cuanto a las contraprestaciones que estos pueden recibir a cambio de sus datos ya que solo el 40% cree que obtienen un servicio mejor a cambio de sus datos personales, lo que sugiere una falta de conocimiento de los beneficios concretos que los consumidores podrían obtener del intercambio de datos y señala la existencia de una discrepancia entre la información personal que los consumidores sienten que necesitan facilitar y los beneficios que reciben en realidad a cambio.

Los consumidores reclaman más control sobre la información personal que facilitan a las empresas y sobre la forma en que se almacena. Alrededor de la mitad de los entrevistados coinciden en que tienen muy poco o ningún control para impedir que las empresas intercambien sus datos personales con terceros y una mayoría abrumadora de consumidores (89%) españoles quisiera tener mayor control sobre los intercambios de datos y sobre la forma en que se almacenan.

De igual modo, aproximadamente la mitad de los consumidores de España sienten que tienen muy poco o ningún control sobre aspectos concretos del intercambio de datos: impedir que las empresas compartan la información personal con terceros (52%), impedir que las empresas obtengan información sobre ellos (49%), garantizar que las marcas utilicen los datos personales de cada uno con el fin que se acordó en un principio (44%), y ser capaz de obligar a una empresa a que borre la información que tiene sobre ellos (37%).

Los consumidores españoles clasifican la confianza en una organización como la cuestión más importante a la hora de decidir si estarían dispuestos a intercambiar su información personal. Además, entre otros requisitos importantes para el intercambio de datos se encuentran la transparencia, los beneficios explícitos, unas condiciones claras y una política de privacidad flexible. No obstante, los entrevistados califican, entre sus primeras elecciones, poder obtener productos y servicios gratis y acceder a productos de mayor valor por un precio menor, lo que refleja la marcada postura pragmática entre los consumidores españoles a la hora del intercambio de datos.


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