Onlineprinters mayo 2016
 

Marcas con ideales

Lunes, 07 de abril 2008


Luis Bassat se rodeó de los más altos ejecutivos de WPP para presentar su Cátedra en la Universidad Europea de Madrid. La Red, protagonista de las intervenciones, representará a corto plazo el 50% del negocio publicitario de la compañía.


La Universidad Europea de Madrid (UEM) presentó su Cátedra Luis Bassat y para celebrarlo reunió al creativo en una jornada bajo el título ‘La comunicación, factor esencial del éxito de las empresas de hoy’, en la que intervinieron Martin Sorrell, CEO de WPP, Robyn Putter, chairman de Ogilvy Worldwide Creative Council y Shelly Lazarus , chairman & CEO de Ogilvy Mather Worldwide, que acompañaron a Bassat en esta nueva aventura educativa. La Cátedra tiene entre sus principales objetivos servir como foro de debate y de reflexión para analizar de forma rigurosa y científica los principales aspectos relacionados con el mundo de la comunicación.

“La publicidad está pasando por momentos extraños”, afirmó Bassat al comienzo de su intervención. Cuando apareció la televisión, se pensó que desaparecerían los demás medios y no fue así, “salieron reforzados, igual que está pasando ahora con la aparición de internet". Para el creativo catalán, la red es “un estupendo medio de comunicación, espacio de compra y ocio y sirve para que el resto de medios espabilen”.

Robyn Putter divide a las empresas entre las ofensivas que atacan con ideas e innovación a los consumidores y las defensivas que les preguntan qué hacer. “Dentro de las defensivas hay grandes marcas que se dedican a contratar a los más listos en del sector para luego decirles cómo pensar”, añade Putter. Muchas de las empresas ofensivas pueden convertirse en defensivas cuando crecen y pierden la chispa o llegar a líderes en su categoría dentro del establishment de ataque. En el grupo de empresas que sólo se guían por la intuición, el creativo sólo encuentra una figura: Woody Allen. El resto de empresas de éxito que destacan son Apple, Nike, Dove y Johnnie Walter. “Venden un sistema de principios, un ideal que da significado a la marca, con objetivos más nobles que lo puramente comercial; están asociadas a un fin social”, asegura Putter. Un gran ideal aporta a los empleados sentido de pertenencia y los consumidores se convierten en proselitistas de la marca. Las buenas ideas –según Putter– duran siete años como máximo pero si te basas en un ideal pueden ser eternas.


Grupo Control Publicidad,
desde 1962 especializado en publicidad y marketing