Bienvenidos a la semana en dos minutos, el audioresumen de la revista Ctrl ControlPublicidad
Tal vez hoy no lo recuerdes, pero cuando el complejo empresarial de Facebook decidió llamarse Meta, con ese nombre se pretendía hacer un guiño al futuro. Según Zuckerberg, ese futuro era el Metaverso, un espacio virtual donde íbamos a vivir una vida paralela y supuestamente maravillosa. Pues bien, cuatro años y 80 mil millones de dólares de inversión después, el Metaverso ya es pasado antes de ser futuro. Un fiasco. La plataforma Horizon Worlds acaba de anunciar que dejara de operar en las Meta Quest, las gafas mágicas que nos daban acceso a ese Xanadú tecnológico. En otras palabras, que el globo del Metaverso se ha pinchado. Que cada uno saque sus propias conclusiones sobre los paraísos que prometen los tecno-oligarcas, porque el mundo está metido en una guerra mundial provocada por un lunático al que también han apoyado estos visionarios.
Mucho más sensatos parecen los niños y niñas que han participado en “We trust in kinds”, el documental de Lego sobre la Inteligencia Artificial creado por Edelman y dirigido por Lauren Greenfield. Después de verlo pensarás que estaríamos mejor si los niños gobernaran el mundo.
Es importante pensar en esto, porque según hemos sabido esta semana el ISDI considera que 2026 será el año de la adopción de la inteligencia artificial en las empresas. Que todas van a acabar usando la IA parece inevitable, pero la brecha se producirá en el criterio con el que se usa.
Lo resumo con una declaración de Basola Vallés, directora general del ISDI: “La inteligencia artificial está redefiniendo cómo trabajamos, cómo aprendemos y cómo tomamos decisiones. Por eso el gran reto de esta década no es solo tecnológico, es también educativo, cultural y de liderazgo. Las organizaciones necesitan desarrollar nuevas competencias para trabajar con la IA de forma responsable, estratégica y eficaz”.
La diferencia competitiva no estará en acceder a la tecnología, sino en aplicarla con criterio humano para lograr productividad y transformación real de los modelos de negocio.
Y lo que pasa con las empresas, pasa también con el consumo. Según un estudio de Tribal y MRM que hemos conocido esta semana, la IA puede acelerar una compra, pero la decisión sigue siendo muy humana.
El estudio vuelve a demostrar lo que ya hemos visto antes en otros: los consumidores usan la IA, pero no se fían de ella, principalmente por tres razones: la pérdida de privacidad (un 45,6% de los encuestados), la percepción de una progresiva deshumanización de la experiencia de compra (39%) y la dificultad para distinguir lo auténtico de lo manipulado o fake (36,7%).
Y en nuestra reivindicación semanal del talento humano, terminamos con una campaña que nos ha gustado, la presentación de la película de Netflix basada en la serie Peaky Blinders y desarrollada en el estadio metropolitano del Atlético de Madrid, que se llenó de gánsters durante la previa de un partido. Puedes verla en la web de Control Publicidad. Es de Carmelo y Willy y solo puede estar hecha con inteligencia humana.
La semana que viene, más noticias