Cristina García Rodero regresa al Carnaval de Cádiz con Cruzcampo
“Cádiz es sabiduría y sentido del humor. No importa tanto el disfraz, sino la unión de la gente”, explica la prestigiosa fotógrafa Cristina García Rodero tras pasar un fin de semana fotografiando la esencia del Carnaval gaditano.
Cruzcampo ha invitado a uno de los referentes de la fotografía contemporánea a visitar Cádiz con un encargo muy especial: capturar en una colección de instantáneas el acento del Carnaval de la calle. Nos referimos a Cristina García Rodero, una de las fotógrafas documentales más influyentes a nivel internacional, con una reconocida trayectoria investigando fiestas, ritos y tradiciones. Premio Nacional de Fotografía 1996, Medalla de Oro al Mérito a las Bellas Artes 2005, Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo 2014 y Premio PHotoESPAÑA (2017), Cristina posee la sensibilidad y el estilo para convertir escenas populares en auténticas obras sobre la condición humana, la diversidad o, como lo llama Cruzcampo, el acento.
A sus 76 años, García Rodero sigue en activo con exposiciones y libros que la llevan por todo el mundo, y la posibilidad de escoger aquellos proyectos “allá donde sienta que todavía hay historias significativas por mostrar. La llamada de Cruzcampo surgió como la oportunidad para cumplir un propósito pendiente: regresar a este Carnaval más de 30 años después, y hacer una parada en Cádiz antes de volver a Sudán y Nigeria”, explica la artista, actualmente inmersa en una serie sobre comunidades y grupos étnicos africanos.

Primer miembro con nacionalidad española en ingresar en la agencia Magnum, Cristina García Rodero ha documentado en imágenes carnavales en Bulgaria, Grecia, Italia, Colombia, Brasil o México y ha recorrido las ciudades y pueblos de España con más tradición carnavalera. Esta es la tercera ocasión que visita el Carnaval de Cádiz, tras hacerlo en 1983 y 1993: “Algunas cosas han cambiado, empezando por mí, pero la esencia es la misma que viví entonces. Cádiz es sabiduría y sentido del humor. Es la inteligencia en las coplas de los grupos que de forma espontánea se entregan a la gente, que no existirían si no hubiera gente escuchando y riendo con ellos. No importa tanto el disfraz. No importa tanto la belleza. Lo que importa es la unión de la gente, la complicidad en las ganas de salir a compartir alegría, en un ‘la calle es mía’”, explica la fotógrafa.
La artista estuvo el fin de semana pasado trabajando de forma discreta en estas fotografías de impacto que hoy ven la luz, entre mucho material que ha quedado fuera de la selección final. El trabajo se ha centrado en el entorno de los Tinglaos itinerantes de Cruzcampo: tablaos y comandos para vivir el carnaval a pie de calle, en esquinas destacadas de la ciudad. Además, la jornada ha sido documentada por la marca a través de material adicional de tipo making of, donde se ve a la fotógrafa viviendo el Carnaval desde dentro y compartiendo el ánimo con la gente.

El acento del Carnaval de Cádiz según un Premio Nacional de Fotografía
Domingo, 15 de febrero. Cádiz. Es uno de los días más especiales del año para muchos gaditanos. Cristina García Rodero está en la ciudad buscando el acento. Y lo encuentra.
- La sabiduría. La de la consagrada Chirigota del Selu con José Luis Garcia Cossío "El Selu" a la cabeza que, tras anunciar su retirada del COAC, volvió a subirse a un escenario vistiendo el tipo de "Los Enteraos" (Carnaval 2009). El público acompañó cantando las letras de su repertorio como si se tratara de una banda de rock.
- La espontaneidad. La de tantos gaditanos en cada esquina compartiendo estribillos de Carnaval. En Cádiz ocurre como si toda la ciudad se uniera en un pacto colectivo: el de salir a divertirse y tomar durante 10 días el control de las calles. Es el Carnaval callejero. De la calle como lugar físico y de la calle como el carácter de sus protagonistas.
- La unión. La batea del Coro "Una pechá de paja" discurre por las calles de Cádiz como si flotara propulsada por la inercia de miles de gaditanos que les jalean. Es la suma de esas energías lo que hace este Carnaval distinto a todos los demás.
La obra de Cristina García Rodero se exhibe en galerías y museos desde Estados Unidos a Francia, desde Alemania hasta Japón. Pero más allá de reconocimientos y logros como ser la primera mujer nombrada Doctor Honoris Causa en la UCLM., “es la capacidad de conexión con el espectador lo que convierte sus imágenes en algo realmente trascendente para el público. Cristina García Rodero tiene acento en su mirada, una mirada única que es capaz de capturar esos momentos auténticos para, desde su posición de artista mundial, difundir y mantener la esencia de tradiciones como el Carnaval”, explican desde Cruzcampo.
Especial relevancia tiene su labor investigadora en los pueblos pequeños, donde “el Carnaval estuvo prohibido durante mucho tiempo porque son las fiestas de la libertad y en aquellos años había mucho que decir y no convenía. Se despreciaba mucho nuestras tradiciones, se pensaba que eran el retraso de España. Pero en lugar de perderse, han renacido, conscientes de que son nuestras raíces, nuestra personalidad y parte de nuestra historia”, concluye Cristina García Rodero.
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