De Goya a Gyoza: así sirve Uber Eats una buena historia
Todo empezó con un Goya convertido en Ecce Homo... y terminó con una ensalada César, unos tacos al pastor y una tuna en la cocina. Lo que nació como un guiño al cine español acabó convirtiéndose en una saga de ingenio y humor que demuestra que con Uber Eats se puede pedir, y contar, casi, casi de todo. Desde PHD Media nos desvelan la estrategia detrás de esta fantástica campaña que conecta con lo local de una forma tan brillante como divertida.
Uber Eats, Ogilvy y PHD Media unen fuerzas, creatividad e innovación para dar continuidad a la campaña más reconocible de la marca, explorando un nuevo territorio: la cultura como punto de conexión emocional con el público. “El Goya Inesperado” fue el punto de partida de un viaje que comenzó con los premios de cine del mismo nombre y, con un giro magistral de guion, terminó en los hogares españoles. Una sucesión de historias, juegos de palabras y referencias culturales demostraron que pedir con Uber Eats puede ser cualquier cosa, menos predecible.
El spot, protagonizado por Antonio Banderas, se adentra en los Premios Goya, reinterpretándolos y estableciendo una conexión con el “Ecce Homo” de Borja. El juego lingüístico “Goya no, Gyoza sí” actúa como hilo conductor y extiende la narrativa más allá del spot con el sello de la marca: humor inteligente, relevancia cultural y cercanía.
Trascendiendo formatos
Y precisamente para conseguir esta conexión ha sido clave la estrategia de medios 360º desarrollada por PHD Media, donde la innovación y creatividad han ido de la mano para sorprender en televisión, exterior, digital, redes sociales y acciones especiales con un objetivo: demostrar que Uber Eats es algo más que una app para pedir comida. Es una marca cercana, que entiende a sus consumidores y está presente en momentos que importan. Diseñada a nivel nacional con fuerte foco en Madrid, entre septiembre y diciembre del pasado año, la estrategia nació de la conjunción entre creatividad y contexto, transformando la ciudad en una galería viva donde cada soporte reforzaba la narrativa y sorprendía a su paso.
Por sorpresa tomó a madrileños y turistas la transformación de la estación de metro de Goya, rebautizada como “Goya NO, Gyoza SÍ”. Por primera vez, fue completamente personalizada por una marca incluyendo la cobertura integral de paredes, pasillos y los cinco accesos con gráficas de la campaña, mupis digitales con el spot y mupis estáticos con creatividades lenticulares de gran impacto visual. Así, la rutina diaria se convirtió en una experiencia inmersiva que descendió al subsuelo para llenarlo de arte y humor.
Otra de las piezas icónicas fue la lona a doble cara situada en el centro de Madrid. En un lado, Antonio Banderas sostenía una gyoza y la bolsa de Uber Eats; en el otro, se mostraba el cuadro 3D que el actor destruye en el spot, transformado en el Ecce Homo, antes de devolverlo al Museo Thyssen. Al caer la noche, la lona cobraba vida con pintura luminiscente, revelando huellas ocultas del “ladrón” de Goya. Tras dos semanas de campaña, la lona se transformó en un mural efímero pintado a mano que reinterpretaba la bolsa de Uber Eats como parte de un lienzo goyesco. Ampliamente viralizada en redes, esta obra consolidó el vínculo entre la marca, el arte urbano y el público.

Del arte al producto
Pero esto solo fue el principio de algo mucho más grande. Tras varias semanas cautivando con un despliegue tan artístico como inesperado, Uber Eats evolucionó a una nueva fase de producto. Se desarrollaron 14 píldoras audiovisuales de 10 segundos para televisión, que exploraban el concepto “sí/no” (César no, Ensalada César sí, Pastor con ovejas no, Tacos al pastor sí, Una tuna en tu salón no, Ensalada con atún sí) para mostrar de forma ingeniosa la variedad de productos disponibles en la plataforma. La nueva narrativa visual dio el salto a las calles con mupis digitales y de papel que conquistaron Madrid. Las creatividades, llenas de guiños culturales, se complementaron con wildposting transformando las calles en una galería urbana de humor y color, acercando el relato de forma directa y disruptiva.
El entorno digital continuó el relato mediante estrategias de retargeting en CTV, YouTube y redes sociales con piezas que mantenían el tono de la campaña. Una estrategia viva y vanguardista que acompañó al consumidor en cada etapa del funnel demostrando que la mejor publicidad es la que te arranca una sonrisa cuando menos lo esperas.

Convirtiendo el arte en experiencias conectadas
Con esta nueva versión del “Casi, Casi de todo”, Uber Eats consolida su posicionamiento como una marca global que combina humor y mucho arte para conquistar mercados locales. La innovación, parte esencial tanto de Uber Eats como de las agencias que han elaborado la campaña, ha permitido construir un modelo donde la emoción es la nueva métrica del éxito. Y ahí, Uber Eats, PHD Media y Ogilvy, son capaces de hacer... casi, casi de todo.
“Con esta campaña damos un paso más en la forma en que conectamos con las personas: desde la emoción, la cultura y el humor. En Uber Eats no solo queremos estar en los momentos cotidianos, sino también en los culturales, tan ricos en una sociedad como la española. 'Goya no, Gyoza sí' es un ejemplo de cómo la creatividad y la innovación pueden transformar algo tan simple como pedir comida en una historia que todos queremos contar”, explica Gianluca Benincasa, Head of Marketing, Uber & Uber Eats Southern Europe.
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