El humor absurdo no caduca nunca

El humor absurdo no caduca nunca
Lunes, 20 de julio 2020

La exposición "Humor absurdo. Una constelación del disparate en España", que puede verse en el CA2M Centro de Arte Dos de Mayo de Móstoles (Madrid), reúne en torno a un relato transgeneracional esa actitud burlesca frente al sinsentido de la vida tan nuestra. Su comisaria, Mery Cuesta, nos cuenta los pormenores de este fascinante proyecto.

Ctrl.- La exposición no está organizada cronológicamente, pero sí parece deducirse que hay una evolución histórica del humor absurdo en España ¿Cuál era la intención al elegir esta forma de presentación?

Mery Cuesta comisaria de la exposición "Humor absurdo. Una constelación del disparate en España".- A veces se habla de estos humoristas como si fueran personajes desconectados. Como si cada uno hiciera su trabajo por su cuenta y no hubiera una coherencia entre lo que hacían todos ni una cierta evolución. La tesis principal de la exposición es precisamente defender que ha habido transmisiones de generación en generación hasta llegar a nuestros días. Desde Goya hasta Hidrogenesse. La herencia está ahí y se nota.

¿Se puede considerar un acto de justicia hacia autores como Mihura o Poncela, que no son suficientemente reconocidos en la historia de la literatura española?

Bueno, esta es una exposición con vocación popular. Hasta ahora esto se ha estudiado desde el academicismo, y a esos autores concretamente se les conoce como “la otra generación del 27”, pero todo se paraba ahí, y parece que hubiera caducado, como si fuera parte de un pasado. Y no es así, sino todo lo contrario. Debemos hacer un esfuerzo por poner esta obra en relación con el presente. El humor absurdo, precisamente por estar suspendido en la lógica, no caduca nunca.

¿Crees que el humor sirve para entendernos a nosotros mismos y definirnos como país. Y si es así, por qué cuando se dice humor español no se está hablando del humor absurdo?

Sí, el humor nos sirve para entender el carácter de un país, y también el carácter de las generaciones, que es muy cambiante. De hecho, a veces se notan más las diferencias por generaciones que por países. No hemos querido centrarnos en la historia de nuestro país, ni en temas políticos. El humor absurdo desciende de un pensamiento de vanguardia que estaba extendido por toda Europa y también tuvo su manifestación aquí, sobre todo cuando lo introduce Ramón G. De la Serna. Este humor pretende ser más cosmopolita y más intelectual y se hacía también en países como Italia o Inglaterra. Este interés por conectar con lo europeo, abierto al mundo, no se veía en el humor costumbrista típico español. Por eso no creo que sea un espejo donde encontrar lo español, aunque sin duda hay trazas de ese carácter y esa cultura.

Pero en la exposición sí hacéis hincapié en el costumbrismo. ¿Hay una combinación entre absurdo y costumbrismo?

La mejor respuesta que puedo darte es la película “Amanece que no es poco”, en la que hay esa mezcla entre lo internacional absurdo y el costumbrismo español. Y ha quedado como un hito en la historia de la cultura popular del absurdo. Hay cofradías que van todos los años al pueblo donde se rodó la película.

¿Qué formas de expresión artística pueden encontrarse en la exposición?

Mucho humor gráfico y en eso hay que agradecer la colaboración del museo ABC, que tiene tesoros en este sentido. Fuimos allí para buscar a Summers y encontramos de todo. Abrir las catacumbas del museo ABC fue un cambio para esta exposición. También hay grabados de Goya y pinturas de Gutiérrez Solana. Hay cortes de cine, hay televisión, que es fundamental en la tercera ola del humorismo. Incluso poesía, con Gloria Fuertes como gran protagonista.

Parece que en esto también hay un paralelismo entre los años 20 del siglo XX y los 20 del siglo XXI, ya con pandemia y todo, ¿Los memes podrían considerarse la expresión actual del humor absurdo?

Totalmente, el meme es el humor absurdo del presente. Tiene una gramática parecida a muchas de las obras que se hacían en el pasado, basadas en la técnica del collage. El famoso diálogo “¿Dónde vas? manzanas traigo” ejemplifica el humor absurdo y parece sacado de un meme. El humor absurdo se basa en la dislocación: romper la lógica y provocar de este modo la risa.

Los profesionales del sector hemos echado de menos la presencia de la publicidad como forma de expresión de humor absurdo...

Pues es cierto, pero no está del todo ausente. Hay parodias de Faemino y Cansado sobre la publicidad y tenemos los impresionantes collages de Millán Salcedo, que están hechos con folletos publicitarios que él encontraba en los buzones. Son increíbles y hasta ahora eran desconocidos.


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