Las post-tendencias que redefinen las redes sociales en 2026
La viralidad pierde impulso, el funnel tradicional queda obsoleto y la relevancia cultural se convierte en el principal activo de las marcas para conectar con sus audiencias.
2026 marca la consolidación de una nueva era para las redes sociales. Lo que durante años fue tratado como un canal táctico del media mix, se consolida hoy como el punto de partida de experiencias que impactan en todo el ecosistema de marca y el recorrido del consumidor. Así se desprende del nuevo estudio de la agencia SAMY que analiza cómo en 2026 el Social Media Marketing evoluciona hacia una etapa más madura, integrada y orientada a negocio, y presenta siete grandes tendencias que marcarán esta nueva era.
“El marketing social-first ha cruzado un punto de no retorno. Estamos viendo transformaciones profundas a lo largo de todo el recorrido del consumidor, incluida la redefinición del propio funnel. Hoy, descubrimiento, consideración y compra pueden suceder en segundos, dentro de un mismo scroll, impulsados por creadores, comunidades y contenido en tiempo real”, explica Nieves Durán, Head of Strategy and Research Iberia en SAMY.
En un contexto de sobreexposición de contenidos, fragmentación de audiencias y adopción acelerada de inteligencia artificial, el informe realizado a partir del análisis de expertos y la colaboración de agencias de distintos mercados, invita a las marcas a repensar cómo construyen relevancia, confianza y valor real en las plataformas sociales.
La paradoja de la autenticidad en la era de la IA
A medida que el contenido generado por inteligencia artificial se multiplica, las audiencias desarrollan una mayor sensibilidad frente a lo artificial y lo excesivamente perfecto, priorizando las voces reales, las historias creíbles y las perspectivas genuinas.
En este escenario, la confianza se consolida como el principal diferenciador competitivo. “Aquí surge una paradoja: cuanto más automatizado se vuelve el marketing, más valor adquiere lo humano”, explica Durán.
La IA, entonces, redefine su rol: acelera procesos, escala la personalización y potencia la creatividad. Sin embargo, su impacto real depende de cómo se integre a una narrativa auténtica. Para las marcas, el desafío está en demostrar cercanía, perspectiva y humanidad en un entorno cada vez más automatizado.
La era post-tendencias: cuando la consistencia vale más que la viralidad
En feeds saturados y altamente competitivos, reaccionar a cada meme o formato viral ya no garantiza relevancia; por el contrario, puede diluir la identidad de marca. La lógica de perseguir tendencias efímeras empieza a perder efectividad.
Al mismo tiempo, el funnel tradicional se desarma. Descubrimiento, consideración y compra ya no ocurren en etapas separadas, sino que conviven en un mismo entorno —y muchas veces, en un mismo scroll— impulsados por contenido, creadores y comunidades en tiempo real.
Las marcas que logran diferenciarse son aquellas que construyen sistemas de contenido coherentes, con ideas repetibles, códigos reconocibles y una perspectiva clara. En esta nueva etapa, la consistencia y la intención estratégica pesan más que la velocidad de reacción.
De scrollers a colaboradores
Las audiencias ya no solo miran: están dando forma a la historia. El enfoque social-first permite a las marcas escuchar, responder y co-crear en tiempo real, convirtiendo a los espectadores en colaboradores activos. En este nuevo modelo, las marcas más inteligentes no solo hablan: construyen junto a las personas que más importan.
“Hoy, las audiencias cuentan con herramientas creativas y una influencia cultural sin precedentes, lo que les permite moldear las narrativas de marca en tiempo real. El social-first adopta esa dinámica y transforma a los usuarios de observadores pasivos en co-creadores activos que amplifican el alcance y profundizan la lealtad. El social-first es el único canal donde esta relación se construye de forma abierta, diaria y a escala. Por eso social-first: porque los usuarios ya no son solo una audiencia, son parte del equipo", explica Pedro Rojas, Social Media Manager de Inbrax.
Social Media en el centro de la estrategia de marca
Las plataformas dejan de ser el destino final de la experiencia de marca para convertirse en el punto de ignición. Lo que comienza en el feed puede escalar hacia el e-commerce, el retail, los eventos, las experiencias físicas y la cultura.
“Este enfoque redefine el significado de ser social-first. No se trata de producir más contenido, sino de diseñar experiencias que nacen en social y se expanden de forma coherente en todos los puntos de contacto. Para las marcas, el desafío está en pensar el social media como un motor de activación que conecta alcance, validación y acción”, explica Leire Romera, Head de Social Media Iberia en SAMY.
En 2026, el éxito en social media no estará definido por la cantidad de views ni por picos de engagement aislados, sino por la capacidad de las marcas para construir relevancia sostenida. Entender conversaciones, interpretar tensiones culturales y ofrecer valor real en cada interacción se vuelve esencial para mantenerse visibles en un entorno cada vez más competitivo.
“Las marcas que lideren esta nueva etapa serán aquellas capaces de leer la cultura en tiempo real y transformarla en experiencias consistentes y significativas. En un mundo saturado de estímulos, la relevancia no se fuerza: se construye”, finaliza Romera.
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