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Rituales tras un año de pandemia

Rituales tras un año de pandemia
Viernes, 12 de marzo 2021

Un reciente estudio de BBDO&Proximity España sobre los "rituales tras un año de pandemia" pone de manifiesto la importancia de conectar con las personas, poniendo a las marcas en un lugar relevante a nivel emocional y haciéndolo a través de los datos.

BBDO&Proximity España presenta "Rituales tras un año de pandemia”, un estudio cuantitativo que permite entender en cifras cómo han evolucionado los rituales de las personas en España tras un año de pandemia. Este estudio determina la existencia de cinco rituales universales que tienen un poder transformador positivo en la vida de las personas:

  1. Prepararse para la batalla.
  2. Darse un festín.
  3. Ponerse guapo.
  4. Volver a la guarida.
  5. Prepararse para el día siguiente.

“Este estudio nos permite tener un pulso de cómo ha afectado la pandemia a los rituales cotidianos de la gente, un enfoque distinto a otros estudios. Los rituales son pequeños momentos de transformación emocional a los que quizás damos poca importancia pero que tienen un gran impacto en el día a día de las personas”, comenta Azzahra López, Directora de Estrategia de BBDO&Proximity España. Los rituales más afectados son los sociales, aquéllos en los que antes interactuábamos con otras personas, pero también se han visto otros cambios que destacamos a continuación.

El chándal, el fichaje del año.

Los más jóvenes (25-34 años) son quienes más han alterado sus hábitos de levantarse por la mañana. Esto le ha ocurrido al 23,9% de los entrevistados, en comparación con otras franjas de edad mayores en las que este hábito apenas se ha alterado. La ducha se mantiene para la gran mayoría (94,6%) y sin embargo ir a trabajar o estudiar es un hábito matutino en el que un 29,1% afirma haber experimentado cambios tras este año.

Si en 2019 el teletrabajo había aumentado en un 5% (Datos de la Organización Mundial del trabajo “OIT”), en el comienzo del 2021 pasó a dispararse, según este estudio, al 37% de casos de teletrabajo total o parcial. Esa reubicación laboral y la falta de encuentros sociales ha impulsado una relajación de los códigos de vestimenta y nuestra apariencia física.

De acuerdo con los datos proyectados, el 26,9% de los españoles ahora se preocupa menos por la ropa que lleva puesta, un 18,6% le da menos importancia que antes a su apariencia física. Además, el 30,6% de los españoles afirma preocuparse menos por sus rutinas de cuidado físico.

Estos cambios nos cuentan cómo la pandemia nos ha hecho darle prioridad a la comodidad frente a la apariencia, tendencia que viene soportada por los estantes de las marcas de moda, dónde cada vez coge más protagonismo el chándal, las prendas cómodas y los pijamas de calle. 

Comer no es solo alimentarse. 

Por otro lado, también han cambiado nuestros rituales a la hora de alimentarnos. Según este estudio, un 41,4% de los españoles declara que ahora realiza sus comidas en casa con platos más elaborados y también más sanos. A su vez se deriva que las mujeres dedican más tiempo al momento de la comida que los hombres (un 15,5% frente a un 8,2% respectivamente).

No obstante, en la cultura española el comer es mucho más que la comida en sí. Somos uno de los países más sociales de Europa, y en el ritual de la comida echamos en falta la sobremesa, como así lo refleja un 47% de los encuestados que añoran el contacto personal directo en ese distendido momento con familiares y amigos.

De esta forma no sorprende constatar que las videollamadas, chats y redes sociales no terminen de “llenarnos” del todo para suplir esa compañía mientras hacemos una comida especial, siendo vistos como unos sustitutos forzosos, pero insuficientes para reemplazar la cercanía física real en torno a una mesa con familiares o amigos.

De quedar con amigos y familia, al sofá, series y redes sociales 

Ese momento tras la jornada laboral o académica que antes era para socializar, quedar con amigos y tomar unas cervezas ha cambiado mucho tras un año de pandemia. Un 61% de los españoles echa en falta reunirse con su familia y amigos al acabar las obligaciones. Sobre todo, con los amigos, el 43,7% afirma añorarlos. 

Por otro lado, esto ha provocado que ese espacio social se haya transformado en pasar más tiempo en el sofá como reconoce el 33% de los españoles entrevistados. Ver la televisión, series o películas se ha convertido, más que nunca, en la forma de ocio favorita para un 36,6% de los españoles.

Y de una pantalla a la otra. Un 24% ha aumentado su tiempo de uso en redes sociales y se detecta también que el móvil traspasa la puerta del dormitorio, nos llevamos más veces el móvil a la cama.

Pero también leemos más y escuchamos más música de lo que lo hacíamos antes. Sobre todo las mujeres y los mayores de 55 años.

La suma de todos estos cambios cotidianos ha provocado que una parte importante de los participantes del estudio declare que duerme peor que antes, el 35,7% de las mujeres y del 22% de los hombres. Eso sí, también nos echamos más siestas que antes (+14,6%).

Las marcas son sustentos importantes en los rituales. Una marca asociada a un ritual tiene una relevancia emocional alta. En un entorno como el actual, cuando toda cambia, ser un sustento de confianza de un ritual, cobra más importancia. Sin lugar a duda los rituales puede ser un driver de crecimiento para las marcas.

En definitiva, este estudio nos permite tener un pulso de cómo ha afectado la pandemia a los rituales cotidianos de la gente, un enfoque distinto a otros estudios. Azzahra comenta “en BBDO&Proximity España llevamos estudiando los rituales cotidianos de las personas desde hace más de 13 años con el objetivo de conocer mejor los comportamientos de la gente y entender sus hábitos de consumo. Tras un año de pandemia, de limitaciones, restricciones y cambios, también queríamos saber ¿qué es lo que nos llevaremos de toda esta experiencia cuando acabe? Habrá hábitos y rituales que volverán a ser como eran antes y otros que cambiarán para siempre”. 


 
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