Lo físico
En un mundo digitalizado, lo físico recupera su áurea. No por nostalgia, sino por escasez sensorial: papel, objetos, vinilos, encuentros y abrazos.
Estamos en una era de experiencias inverosímiles. Contenidos personalizados basados en lo que deseamos antes de que lo deseemos. Periódicos que se configuran en tiempo real, según nuestra forma de pensar. Películas cuyo final cambia dependiendo de otros finales que ya nos han gustado.
Todos vamos a recibir vídeos que nos hemos enviado nosotros mismos desde el futuro, en los que reconocemos a nuestros yos ancianos que nos recomiendan contratar un plan de pensiones...y también vídeos que nos hemos enviado nosotros mismos desde el pasado en los que nuestros yos niños nos preguntarán qué ha pasado con nuestros sueños.
Todo eso va a pasar. Nos va a pasar.
Pero la mayoría de esas experiencias increíbles, sucederán detrás de una pantalla. Plana, curva, plegable, líquida, gaseosa... Estará implantada en nuestro teléfono, nuestro reloj, nuestras gafas, o directamente en nuestros ojos. Pero seguirán siendo pantallas.
Y cuantas más experiencias digitales, audiovisuales y virtuales nos rodeen... más valoraremos encontrarnos, mirarnos, escuchamos, sonreírnos, y darnos un abrazo.
Noticias Relacionadas
Artículos recientes
RECIBE NUESTRA NEWSLETTER

