ROK (Return On Karma)

ROK (Return On Karma)
Martes, 17 de septiembre 2019

¿Qué pasa con las marcas que lanzan campañas con mensajes de denuncia social? ¿Son valores legítimos que buscan una relación con los consumidores más allá de la meramente comercial o se trata de una clara estrategia de venta?

Leo en El País que la primera ministra laborista de Nueva Zelanda, Jacinda Arden, va a cambiar las métricas para promover los primeros presupuestos orientados al crecimiento del bienestar y la felicidad de los ciudadanos. Una de las conclusiones del artículo es que el PIB no mide la felicidad. Pero, ¿cómo se mide la felicidad de un país sin recurrir a encuestas ni métodos preestablecidos? Deberíamos buscar otro tipo de métricas lejos de las basadas en datos objetivos y encontrar otras basadas en emociones, como el afecto o el desencanto.

Nuestra relación con las marcas suele ser de interés transaccional y, aunque traten de humanizarse, sabemos que detrás de cada campaña hay un interés: lograr objetivos comerciales. Las marcas activistas son la excepción: actúan y opinan como una persona, arriesgando reputación y ventas. Una de las campañas que más controversia ha generado es la de Nike para celebrar el aniversario de su lema "Just do it", que a través de uno de sus embajadores, Colin Kaepernick, se posicionó en contra de las injusticias que sufre la comunidad afroamericana. La campaña causó gran revuelo, sobre todo en Estados Unidos, con grandes detractores que se empeñaron en mostrar su rechazo a la marca quemando o destrozando material en señal de protesta. La postura de Nike fue reafirmarse en su posición defendiendo sus ideales, demostrando su lado más humano y dejando claro que las marcas que mantienen sus creencias buscan otro tipo de relación más allá de las comerciales. Los resultados para Nike a medio plazo fueron positivos, tanto por su crecimiento del valor en bolsa como por el apoyo de su audiencia. ¿Será el Karma? ¿No deberíamos empezar a dejar de medir el ROI y empezar a medir el ROK?


Grupo Control