Doctor Honoris Causa

Doctor Honoris Causa
Viernes, 15 de octubre 2021

La publicidad llegó tarde a la Universidad y lo hizo por la puerta trasera, ya que la principal estaba reservada a periodismo. Según cuentan, fue Emilio Romero, periodista del antiguo régimen, a quien se le ocurrió que la publicidad debía tener rango universitario. Y así se creó la Facultad de Ciencias de la Información, primero en la Complutense de Madrid y después en la Autónoma de Barcelona.

Se le llamó Facultad de Ciencias de la Información, ya que también tendría acomodo Publicidad, RR.PP y Cinematografía, bautizada como Ciencias de la Imagen porque también estaba televisión. En común tenían que procedían de Escuelas de grado medio, la Escuela Oficial de Periodismo, de la Publicidad y Cinematografía.

Si no hubiera entrado Periodismo, no lo hubiera hecho Publicidad, un mimetismo y un punto de orgullo o complejo de inferioridad. Los prohombres publicitarios, los Zunzunegui, et alii, se dijeron que ellos no iban a ser menos que los periodistas, sin preguntarse si realmente los publicitarios debían entrar a formar parte de la naciente Facultad de Ciencias de la Información que podía se coherente para los creativos, pero no para los ejecutivos,  hombres de marketing y de medios

Otro tanto podíamos decir del periodismo. Hablamos del ejercicio profesional, del oficio, ya que si se trata del trasfondo cultural, podían ir a la Facultad de Filosofía y Letras. Antonio Fontán, que fue el fundador de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Navarra, era de la opinión que periodismo debía estudiarse en una Facultad de Letras. Publicidad pues podía estudiarse en la Facultad de Económicas, de Ciencias Empresariales, Escuelas de Negocio.

Pero llegamos al objeto de este artículo tal como indica el titular. Los publicitarios honrados con el Doctor Honoris Causa. Luis Bassat lo consiguió por una Universidad madrileña, cuyo nombre no recuerdo a pesar de que estuve en el acto. Solo recuerdo que el acto se celebró en la cancha de balonceso, habiendo desaparecido las canastas, y comenté que era el primer publicitario en percibir este honor, que fue objeto de controversia, ya que Jordi Garriga recordó que el primer español en conseguirlo fue Eulalio Ferrar por la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander.

No se desde entonces cuantos publicitarios han tenido este honor y por que Universidad. No cito a Joan Costa que lo ha sido además por varias universidades sudamericanas y por la Universidad Jaume I de Castellón, porque según confesión de parte no es publicitario.

Pero llegados a este otoño con pocas semanas de diferencia otros dos publicitarios han recibido este honor. Primero Toni Segarra por la Universidad Nebrija y seguido nuevamente por Luis Bassat por la Universidad de Vic (Girona).

Ya es casulalidad que esos doctorandos tengan lugar en el 50º aniversario de la creación de MMLB -vid. número de octubre de CTRL. Por lo que tiene de simbolismo creativo, siendo como es Toni Segarra un genuino creativo, heredero de la tradición retórica de Joaquín Lorente y Marçal Moliné. Luis Bassat, pertenece, en mi modesta opinión a otros méritos, que siendo muchas no son los creativos, aunque supongo de Luis discrepara.

Pero como Toni Segarra ha sido nombrado doctor honoris causa por su curriculum de redactor, de autor de textos publicitarios como “Aprende a utilizar la televisión”, “Redecore su vida”, “¿Te gusta conducir?”, invitamos a los responsables de las Universidades Complutense de  Madrid y Autónoma de Barcelona que consulten la hemeroteca de Control para comprobar que tanto Moliné como Lorente y Ricardo Pérez están acreditados para este honor.


 
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