El juego del calamar, NETFLIX desde 5,49€Advertisement
Amazon Bedroom
 

Viva el Betis manque pierda

Viva el Betis manque pierda
Martes, 04 de octubre 2022

Unas irritantes carcajadas se han colado en el actual debate político sobre la conveniencia de aumentar los impuestos a las grandes fortunas. Son las del jugador de fútbol Mbappe y su entrenador Galtier, dos figuras públicas que, aunque no sean influencers, tienen un impacto social que ya quisieran para sí los líderes más famosos de las redes sociales.

Cuando un periodista preguntó en rueda de prensa a esta pareja de millonarios si su equipo debería plantearse dejar de usar un jet privado para determinados desplazamientos y optar por el más ecológico tren de alta velocidad, que en Francia tiene una red admirable, a los interpelados se les escapó la risa de quien considera una broma que se le incluya entre la chusma.

Como era previsible, ardió la red a la velocidad del electrón.

Aunque la pregunta se formulara en la sala de prensa de un estadio de fútbol y después de un partido, no era del todo intempestiva. Hace tiempo que se plantea en Francia la posibilidad de poner un impuesto a los usuarios de aviones privados con el argumento de que, por muy libres que sean de gastar su dinero como quieran, el aire sigue siendo de todos y, por tanto, las consecuencias medioambientales del ejercicio de esa “libertad”, que son muy elevadas en el caso de un vuelo con alta huella carbónica, las paga también esa chusma de la que Mbappé y Galtier se reían descaradamente; una chusma integrada básicamente por ese famoso 99% al que se aludía en las protestas de Occupy Wall Street hace ahora una década, y que algo tiene que ver en el fenómeno de masas que ha hecho millonarios a estos personajes.

Tampoco es cuestión de pedirle a un jugador de fútbol que comprenda la teoría de las externalidades negativas; ni siquiera a su entrenador. Las preguntas de un periodista deportivo pueden provocar estos terremotos cuando se salen de los temas habituales, y hay muchos precedentes. Es el club al que pertenecen estos dos expertos del balón el que podría haber estado más fino en esta polémica. Su director de sostenibilidad, si es que lo tienen, no tuvo la perspicacia de anticipar que algún día este debate público podría colarse en una rueda de prensa en forma de pregunta poco inocente, un fallo bastante más perdonable que su deficiente gestión de la crisis de comunicación generada por el incidente. El club podría haber emitido un comunicado dando explicaciones, o podría haber sugerido a los deportistas que pidieran perdón por sus burlas, o anunciando medidas medioambientales en la dirección deseada por el público en sus comentarios en redes. Nada de eso sucedió. El PSG pierde la oportunidad de aprovechar esta crisis a su favor, y desprecia el coste en imagen de marca que se haya podido producir. Será porque están sobrados de imagen de marca. Por otra parte, hablamos de jugadores conocidos en todo el mundo y la polémica ha llegado inevitablemente a España, donde muchos clubs de fútbol también viajan en aviones privados. Ya empieza a difundirse por redes la respuesta de los clubs a la oferta de Renfe para viajar en tren a costes ventajosos. Por ahora solo lo ha aceptado un club de primera, el Betis. No hay que descartar que esto de no viajar en un jet privado reduzca sus posibilidades de ganar el partido porque lleguen más cansados a su destino, pero ya se sabe que se es del Betis por algo más que la victoria. Si son rápidos, los responsables de la comunicación de este club tienen una oportunidad de oro para dar un nuevo sentido al famoso lema “Viva el Betis manque pierda”. Serán muchos los que respondan ¡Viva!


BCW noviembre 2022
Descárgate GRATIS la versión LITE, La revista Ctrl ControlPublicidad lanza su número más 'indie'
 
 
Grupo Control