Pablo Magaz: “La IA ya está transformando el negocio”
Pablo Magaz, nuevo CTAO de MIO Group, reflexiona sobre liderazgo, inteligencia artificial y el momento real —más allá del hype— que vive la industria.
En un contexto donde la tecnología evoluciona más rápido que nunca, Pablo Magaz asume el reto de liderar la estrategia tecnológica de MIO Group. Pero más allá de siglas como IA o data, su mirada pone el foco en las personas, la cultura y la capacidad de tomar decisiones con impacto. Conversamos con él sobre tendencias, equipos y el papel del CTAO en un entorno en constante cambio.
Para quien aún no te conozca, ¿quién es Pablo Magaz y qué te llevó a asumir este nuevo reto en MIO Group?
Durante las más de dos décadas de recorrido profesional, la curiosidad por entender cómo funcionan las cosas, el aprendizaje constante y la suerte de cruzarme con proyectos y equipos que me han retado, me han hecho crecer como profesional y como persona. Esa curiosidad también me ha llevado a aceptar retos fuera de España, en países como Suiza, donde he vivido varios años y participado en la escena startup, lo que me ha ayudado a ampliar mis horizontes y aprender otras formas de hacer las cosas.
Mi incorporación a MIO Group se produce en un momento clave. Estamos en una fase en la que la tecnología está jugando un papel totalmente diferencial, y muy especialmente como motor de transformación. La oportunidad de construir, de definir hacia dónde queremos ir y de hacerlo con una visión muy conectada al negocio me atrajo mucho. El equipo, las personas y la cultura corporativa de MIO hicieron el resto.
La inteligencia artificial está en el centro de la conversación. ¿Está transformando realmente el negocio o seguimos en una fase de expectativas?
La inteligencia artificial ya ha transformado el negocio y lo seguirá haciendo en los próximos años, llevándonos a escenarios que probablemente aún no somos capaces de imaginar, porque estamos en una fase temprana de este nuevo ciclo tecnológico. Al igual que sucedió con Internet o la telefonía móvil, existe una mezcla de hype y expectativas, pero también de impacto real, medible y evaluable en nuestras vidas y en la forma en la que trabajan las organizaciones: mejorando procesos, automatizando tareas y ayudando en la toma de decisiones.
Quizás esta revolución sea menos visible que otras que hemos vivido, pero su penetración e impacto serán enormes.
Más allá de la IA, ¿qué está cambiando de verdad en la forma en la que las empresas utilizan la tecnología?
Más que una tecnología concreta, lo que está cambiando es la capacidad de integrar varias: IA, cloud, data… No se trata de adoptar herramientas aisladas, sino de construir sistemas interconectados que realmente transformen cómo trabajan las organizaciones.
La tecnología por sí sola no cambia nada; cambia cómo la aplicas. Hoy estamos en una situación en la que el acceso a ciertas disciplinas tecnológicas es mucho más accesible y democrático que antes.Ahí es donde está ahora mismo la verdadera ventaja competitiva.
En ese contexto, ¿qué tipo de equipos tecnológicos son capaces de marcar la diferencia?
La actitud lo es todo. La parte técnica se puede aprender y evoluciona constantemente, pero la mentalidad es más difícil de cambiar. Me gusta trabajar con gente que tiene actitud y que cuestiona, propone y no se conforma con lo primero. La curiosidad es también un motor muy potente.
Además, el rol de CTAO también pasa por construir una cultura donde la tecnología forme parte del ADN de la empresa y sea abordada con una actitud transformadora. No se trata solo de tomar decisiones técnicas, sino de traducir lo complejo, generar confianza y conectar con el negocio mediante procesos eficientes que resuelvan problemas.
¿Cómo ha evolucionado tu forma de liderar en un entorno de cambio constante?
La experiencia es como llamamos al aprendizaje de nuestros errores. Aprender de ellos es crucial para no tropezar dos veces en la misma piedra. Y si aprender de los errores propios es importante, aprender de los errores de los demás también lo es. La resiliencia es fundamental para afrontar los cambios.
En un entorno de cambio constante, la adaptabilidad y la gestión de la incertidumbre —inherente a cualquier nuevo entorno tecnológico— son clave. Gestionar lo desconocido requiere una mentalidad pragmática y flexible, capaz de adaptarse a la evolución y a los cambios constantes.
Noticias Relacionadas
Artículos recientes
RECIBE NUESTRA NEWSLETTER

