Ladridos y maullidos en los cubos de basura de Madrid
La Fundación Salvando Peludos, de la mano de la escuela creativa The Atomic Garden, interviene el mobiliario urbano de Madrid para denunciar el repunte de casos de abandono animal tras el fin de año pasado.
Las personas que la mañana del pasado domingo paseaban por las zonas más concurridas de Madrid se encontraron de lleno ante un sonido inesperado: llantos y ladridos provenientes del interior de los cubos de basura. Se trataba de la última y cruda acción de concienciación de Salvando Peludos, que ha instalado dispositivos sonoros en contenedores de basura de puntos estratégicos de la ciudad para denunciar una realidad invisible: el abandono masivo de animales de compañía.
La propuesta busca concienciar a la ciudadanía sobre una realidad a menudo invisibilizada. Tras el repunte de abandonos en España durante 2025, las cifras revelan que el 14,2% de los casos se debe a la pérdida de interés por el animal, motivada generalmente por un error en las expectativas familiares sobre la convivencia. Esta situación evidencia que no siempre se valoran todas las implicaciones de la adopción. De hecho, el 10% de estas no resultan exitosas y terminan con el regreso del animal a la protectora; de estas devoluciones, un 11% se atribuyen directamente a que la responsabilidad requerida supera la esperada.
Con todos estos datos sobre la mesa, aportados por la Fundación Affinity, la concienciación y la educación se convierten en la herramienta más poderosa para lograr el cambio que los animales necesitan: familias comprometidas con el bienestar animal y que vean a los animales con los que conviven como iguales, para que no acaben en un contenedor cuando el interés se pierda.
Un doble sentido necesario
“Altavoz al abandono” es una iniciativa que busca movilizar a una sociedad que aún trata la vida como un objeto desechable. Cristina Marcos, DirCom y voluntaria de Salvando Peludos, destaca la crudeza de su labor en el sur de Madrid tras rescatar a más de 30.000 animales: “Gestionamos centros municipales y vemos la realidad diaria. No somos una protectora silenciosa; somos la Fundación de carácter Indomable y, si hay que hacer que la basura grite para que se nos escuche, lo haremos”.
Esta intervención une activismo y talento emergente gracias a la escuela The Atomic Garden. La dirección creativa de esta acción ha corrido a cargo de las alumnas de su Máster de Creatividad, mientras que la estrategia de comunicación ha sido desarrollada por Jerónimo Agency (una agencia formada por alumnos del curso de Comunicación y PR). Juntos, han sacado el abandono de la invisibilidad para dar voz a quienes solo reciben silencio.
Las reacciones
Afortunadamente, gran parte de los transeúntes se involucró de inmediato en la acción. Los llantos y ladridos alertaron a parejas y familias, quienes acudieron rápidamente hacia los contenedores; sin embargo, al llegar, descubrieron que los sonidos eran grabaciones. Aunque la crudeza de la iniciativa generó reacciones diversas —desde la comprensión inmediata hasta el impacto inicial por la tensión del momento—, el resultado más valioso fueron las conversaciones posteriores, en las que muchos ciudadanos solicitaron información detallada sobre esta problemática.
De pequeño rescate a comunidad indomable
Lo que nació en 2013 como una asociación es hoy un referente en la Comunidad de Madrid. Con su centro “El Campito” (Villamanta) y la gestión de los CPA de Fuenlabrada y Arroyomolinos, la labor de Salvando Peludos trasciende a perros y gatos. Desde 2015, su Santuario refugia a más de 300 animales de granja que, al igual que los que "lloran" en los contenedores, fueron víctimas del maltrato o la explotación. Su filosofía es clara: el respeto por el planeta es indisociable del respeto hacia todos sus habitantes, entendiendo que toda forma de injusticia está interconectada.
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