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Mea Dols de Jong, la realizadora que usa la razón para llegar al corazón

Mea Dols de Jong, la realizadora que usa la razón para llegar al corazón
Martes, 23 de enero 2018

Mea Dols de Jong supo desde pequeña que lo suyo iba a ser la realización, si bien puede sorprender que estudiara Filosofía y Física, y trabajara un tiempo como actriz. Charlando con ella, todas las piezas encajan para dibujar a una profesional con una curiosidad extrema por el presente y futuro de la producción audiovisual, y todo lo que le rodea.

Ctrl. Mea, háblanos de tus comienzos, ¿cómo te metiste en el mundo de la realización?

Mea Dols de Jong.- Siempre quise contar historias. Estudié Filosofía y Física, lo que me ayudó a desarrollar mis habilidades analíticas. A día de hoy sigo tomando clases de Filosofía, me ayudan a mantener mis pensamientos nítidos con respecto al mundo que me rodea. Para mí la realización requiere de mucho poder analítico a pesar de que tu objetivo final sea una expresión emocional.

Mientras trabajaba como actriz siempre miraba al director(a) con mucho respeto. Me inspiraba ver su trabajo así que empecé a rodar mis propias películas mientras estaba en el instituto. Cogía prestada la vieja cámara de mi padre y comencé a filmar mis propias historias usando todo aquello que tenía a mano. Los actores que aparecían en ellas eran mis mejores amigos y en ocasiones mi hermana pequeña o mi hermano mayor se encargaban de la filmación. Fue una de esas películas la que me permitió entrar en la Netherlands Film Academy (NFA).

Ctrl. Qué nos puedes contar del documental “If Mama ain’t happy, nobody’s happy” (Si mamá no es feliz, nadie lo es). ¿Qué te llevó a filmarlo?

La respuesta va a ser larga, quedas avisado. Hace cuatro años, antes de que la ola feminista barriera nuestra industria, tenía una pregunta dentro de mi que necesitaba expulsar: “Tengo 26 años. Soy una mujer. ¿Nos queda algo por lo que luchar o hemos llegado al final del camino? ¿Somos realmente iguales mujeres y hombres? ¿Somos las feministas tan solo unas lloricas o realmente hay algo ahí fuera que sigue sin ser justo? Sabía que quería hacer una película sobre todo ello pero también era consciente que el tema era muy complejo. Lo investigué todo desde distintos ángulos, desde niños transgénero a mujeres futbolistas. Pero seguía sin tener la sensación de hacerlo desde el punto de visto que quería. Así que se lo comenté a mi madre -como acostumbro a hacer cuando me asaltan dudas- y ella me dijo: “¿Por qué no haces una película sobre nuestra familia?”.

Ese momento concreto dice mucho sobre el film y lo que quería hacer con él. Ese momento en el que me siento perdida y busco respuestas en mi madre. ¿Que dice eso de mi, de mi como mujer fuerte e independiente? Algo en principio tan íntimo, algo entre mi madre y yo, mi dependencia hacia ella como hija aportó luz sobre ese tema más global y le dio una perspectiva distinta. Para mi fue como hacer tangible algo abstracto. La relación entre madre e hija toca muchos tópicos, es algo universal, algo primario.

En conclusión, te diría que la idea detrás del documental era dejar que mi madre dictara sobre qué hacer con la película. A medida que ese punto de partida se desarrolla despliega toda una serie de cuestiones y revela muchas cosas sobre nuestra relación.

Ctrl. Con el tiempo has acabado haciendo anuncios para distintas marcas. ¿Fue esa una decisión basada en motivos económicos o te metiste en ello por otras razones?

La verdad es que disfruto mucho haciendo anuncios. Son periodos de trabajo cortos, procesos muy intensos -utilizas tu visión como realizadora de otra manera. Me gusta trabajar con gente durante esos momentos de mucha presión. Esos desafíos me permiten descubrir y desarrollar nuevas versiones de mí misma como realizadora.

Luego hay otro aspecto que también encuentro muy atractivo: el alcance que logras con ese tipo de trabajos. Las audiencias con las que puedo llegar a comunicarme a través del trabajo más comercial son muy distintas a las que alcanzo a través de mis documentales. Y por supuesto también lo es el volumen.

Ctrl. En tus spots tengo la sensación que el enfoque humano siempre resulta fundamental, así como el papel de las madres. ¿Por qué? ¿Qué es lo que hace que la figura materna sea tan importante para ti?

Siempre busco aquello que puede mover al público al que me dirijo. Ese es mi objetivo principal. Bajo mi punto de vista, el enfoque humano es la mejor manera de conseguirlo. Tener un punto de realismo en tus películas te permite tocar a la gente en modos que nunca lograrás con algo artificial, algo prefabricado. Lo que logras es algo mucho más profundo y eso queda para siempre. Me gusta jugar con ese elemento y hacerlo de manera sorprendente, incluso inesperada.

Ctrl. Teniendo en cuenta ese enfoque humano al que acabamos de hacer referencia, ¿limita eso la clase de marcas con las que puedes trabajar?

Siempre intento mantenerme alejada de cualquier aspecto que pueda encerrarme en algo concreto, no me gusta ponerme etiquetas o acabar dentro de una especie de caja. Es por ello que constantemente busco nuevas formas de conectar con la gente, ya sea a través del humor o a través de la emoción. Siempre que te toque para mí es positivo.
Mi sensación es que actualmente se está produciendo un cambio en las marcas y veo que estas cada vez más apuestan por un enfoque más humano en su comunicación. Ese enfoque puede aplicarse a cualquier marca. Se trata de descubrir esos elementos de realismo que son auténticos dentro del storytelling de la marca y hacerlo de una manera genuina y sincera.

Ctrl. Desde tu punto de vista, ¿cómo ves la producción comercial en la actualidad? ¿Demasiado artificial, demasiado material, demasiado previsible…?

... Puedes leer la entrevista completa en el número de enero de 2018 de la revista Ctrl ControlPublicidad


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