Slap Global, una bofetada para despertar a la industria

Slap Global, una bofetada para despertar a la industria
Lunes, 24 de mayo 2021

A Maxi Itzkoff le van los retos. En Del Campo Saatchi & Saatchi y Santo se convirtió en uno de los grandes creativos del momento y el año pasado superó el mayor de los desafíos: montar su propia agencia. "En Slap Global nos cuestionamos todos los procesos que fueron validados a lo largo de los años", nos cuenta el propio Itzkoff.

Ctrl.- Hablemos de de Slap. ¿Cuándo y por qué la fundas?

Maxi Itzkoff, CEO y co fundador de Slap Global.- Slap Global nace oficialmente en abril de 2020, pero es una idea que existía en mi cabeza desde hace varios años. Exactamente desde el momento en que dejé de creer en el modelo y en el modus operandi de las agencias de publicidad. Algo que realmente me desvelaba era ver que las agencias no estaban sentadas en la mesa donde suceden las conversaciones de negocio. De hecho, los clientes siempre sintieron que las presentaciones de agencia son la parte divertida de su día, porque antes estuvieron en estresantes reuniones donde se habla de las cosas importantes. El día que leí esta situación, entendí que el lugar que ocupaban las agencias era el equivocado.

Eso me llevó a reflexionar sobre una obviedad: los negocios más exitosos son ideas, enfoques creativos, pensamientos disruptivos y soluciones originales a problemas difíciles de resolver. Entonces, ¿por qué en lugar de aplicar el pensamiento creativo en el final del proceso, no lo aplicamos en el comienzo, donde la ayuda a los clientes puede ser mucho más efectiva? Para eso, obviamente, hacía falta una estructura que pudiera ofrecer ese servicio, por eso el planteamiento de Slap fue incorporar a gente que viene de consultora, de data science, de medios, finanzas, de marketing y por supuesto, de comunicación y diseño. Todos sentados juntos en un mismo lugar. O un mismo zoom.

El nombre (bofetada, en inglés) imagino que tiene que ver con el posicionamiento y la filosofía de la agencia, ¿no?

Slap tiene que ver con un ‘wake up call’ a la industria. Tenemos que dejar de creer que las cosas siguen siendo igual que hace veinte años. La comunicación no tiene el poder para transformar una realidad de producto. Hoy esa realidad solamente se transforma mejorando el producto, su diseño, su oferta y la experiencia que ofrece. Y si todo eso se hace bien, probablemente la comunicación lo potencie. Pero no al revés.

Otra de las razones del nombre Slap, es porque no hacemos nada por defecto. Cuestionamos absolutamente todos los procesos que fueron validados a lo largo de los años, y que tan arraigados quedaron. Somos gente que trabaja muy bien en la investigación y la teoría, pero que después lo lleva a cabo en accionables concretas, fácilmente ejecutables. Tal vez esa sea la diferencia más grande que tenemos con las consultoras.

Pones en marcha el proyecto junto a Gerry Graf en 2020, un año para olvidar. Hay que ser muy valiente para poner en marcha algo así en un año tan complicado, ¿no te parece?

Yo creo que no se trata de valentía, sino de supervivencia. ¿Por qué voy a seguir haciendo algo que creo que ya no funciona? Hace cinco años que lo pienso, pero no tenía claro cuál era el formato correcto para el nuevo emprendimiento. Estuvimos más de un año con Gerry debatiendo cómo tenía que ser. Y terminó de tomar forma cuando nos fuimos encontrando con la gente que hoy es parte de Slap Global.

Después de haber formado parte de numerosas agencias, algunas de ellas grandes multinacionales, ¿ser ahora independiente puede considerarse una especie de liberación?

Para nada, yo nunca me sentí preso de ninguna corporación. Lo único que te da ser independiente es agilidad para actuar y flexibilidad para montar estructuras sin tener que pedir mil aprobaciones.

¿Sigues pensando que, a pesar del auge de todo lo digital, los cambios sociales de los nuevos consumidores y la aparición constante de nuevos medios con los que llegar a esos consumidores, la clave de todo sigue estando en la creatividad?

La clave de todo es la creatividad, sin duda. La capacidad de encontrar un negocio que otro no vio. De encontrar una solución donde aparentemente no la hay. O hacer de una desventaja, una ventaja. La creatividad es mucho más grande que un anuncio.

Como decíamos antes, este pasado 2020 ha sido un año que ha cambiado muchas cosas, pero que seguramente también nos ha dejado grandes aprendizajes. ¿Desde Slap cuáles consideras que serían algunos de esos aprendizajes?

El primer aprendizaje y tal vez el más importante es que podemos trabajar de manera más efectiva, haciendo mejor uso de nuestro tiempo. Sin sentir la esclavitud de tener que respetar un horario y la monotonía de tener que ir a un mismo lugar todos los días. A nosotros en particular nos permitió trabajar integrados con Estados Unidos y Europa, sin tener que dormir en la oficina.

En estos momentos, y con tanta incertidumbre que nos sigue rodeando, ¿cómo están vuestros clientes? ¿Qué priorizan en estos momentos?

Es un momento particular, y cada cliente está viviendo un escenario diferente. No es lo mismo una empresa de telecomunicaciones, una de snacks, una de movilidad o una de elearning. Algunos se vieron golpeados y otros muy beneficiados. Y para cada uno estamos trabajando en un plan ad hoc que permita maximizar sus posibilidades en este contexto.

Si estoy en lo cierto, tenéis presencia en Buenos Aires, Nueva York y Madrid. ¿Cada oficina funciona de manera independiente? ¿La de Madrid es responsabilidad tuya desde la vertiente creativa?

Slap Global, como su nombre lo indica, trabaja de forma integrada y global. Todos nos involucramos en los diferentes proyectos. Nos parece enriquecedor tener un punto de vista más amplio, porque hoy ninguna marca actúa en un solo mercado. Por más que determinado producto no se venda localmente, la gente tiene acceso al comercio electrónico y su comunica- ción vive en el mundo online, que en definitiva es el mundo entero.

Puedes leer la entrevista completa en el número de mayo 2021 de la revista Ctrl Control Publicidad.


 
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