Funko Pop!, un fenómeno del coleccionismo moderno

Funko Pop!, un fenómeno del coleccionismo moderno
Miércoles, 05 de junio 2019

Esta es la historia de unos muñequitos de enormes cabezas que empezaron sin hacer demasiado ruido y que en tiempo récord se han convertido en uno de los mayores fenómenos del coleccionista moderno. Bienvenidos al mundo de Funko Pop!

En 1998, Mike Becker, diseñador de camisetas y buscador de juguetes raros, tenía entre ceja y ceja el muñeco-hucha con el famoso Big Boy de la cadena de 'fast food' americana. El problema es que todo aquel que se la quería vender pedía una millonada por ella. Ante tal panorama decidió fabricar su propia versión en China por mucho menos dinero. Al poco tiempo nacía Funko. Becker empezó con 35.000 dólares de su propio bolsillo trabajando desde su casa y su primer muñequito, como no podía ser de otra manera, fue el Big Boy que había estado buscando durante tanto tiempo, esta vez en versión muñeco sin hucha. Acto seguido fue a por su primera línea bautizada con el nombre de Wacky Wobblers (algo así como los “locos que se tambalean”) cuyos protagonistas eran figuras animadas como Popeye, Dick Tracy o personajes de las marcas de cereales de General Mills.

Sin embargo, en 2005 Becker empezó a perder interés en el negocio y contempló la posibilidad de dar por finiquitada aquella aventura. Fue ahí donde apareció Brian Mariotti, un ex propietario de locales nocturnos y coleccionista compulsivo, que al conocer la decisión que Becker estaba a punto de tomar, se ofreció a comprarle la compañía. Si bien Becker no las tenías todas consigo, la promesa de Mariotti de mantener a todo la plantilla le animó a darle una respuesta afirmativa. A patir de ese momento, y bajo la batuta de Mariotti, Funko dio el salto de calidad y ambición que le ha convertido en lo que es hoy.

Lo primero que hizo el nuevo propietario fue desarrollar la línea Fantastik Plastik que incluía en su colección personajes entrañables tales como Duck Dodgers, Wacky Racers o Mad Monster Party pero fue en 2010, con el nacimiento de la colección Pop! (los muñequitos de enormes cabezas que mencionamos en la entradilla), que Funko se convirtió en un auténtico fenómeno de masas y una de las mayores obsesiones de coleccionistas del mundo entero.

¿Por qué Funko Pop!?

¿Por qué los Funko Pop! atraen a públicos de todas las edades y terminan por invadir habitaciones de todos los tamaños en casas de cualquier rincón del planeta? Los motivos son varios pero hay dos que nos parecen fundamentales: en primer lugar el precio. Habitualmente, el mundo del coleccionismo está reservado a aquellos que cuentan con cantidades considerables de dinero o aquellos que tienen la capacidad de gastarse lo poco que tienen en aquello que más les gusta (por lo general solteros o eternos Peter Pan que no tienen que dar explicaciones a nadie). Sin embargo, los Pop! de Funko pueden encontrarse por precios que en ocasiones no superan los 9-10 euros (si no buscas algo muy específico y esperas a encontrarlos rebajados, cosa que no es difícil) mientras que lo habitual para las colecciones más atractivas son entre 15 y 16 euros. Cualquier persona con mínima capacidad de ahorro puede permitirse uno de vez en cuando, sin contar que tantas y tantas veces acaban convirtiéndose en el regalo perfecto (por ese precio quedas como un señor).

El otro motivo, y de igual importancia, es la variedad. A día de hoy, Funko cuenta con unas 180 licencias que incluyen películas, series, cómics, videojuegos, deportes, cantantes, mascotas y otros protagonistas de la cultura popular. Eso significa que, sean cuales sean tus gustos, va a haber un Pop! para ti; en realidad más de uno porque una vez te compras el primero de una serie (y un servidor lo ha vivido en primera persona) el nivel de adicción puede llegar a ser enfermizo. Pongamos por caso que lo tuyo es “Stranger Things”, las posibilidades son prácticamente infinitas. Y lo mismo podemos decir de “Star Wars”, “Juego de Tronos”, “The Walking Dead” o similares. O por ejemplo sagas de súper héroes (el personaje de Dead Pool por si solo puede llegar a tener más de veinte versiones distintas) o protagonistas de films emblemáticos del género terror. Ahí podrás hacerte con Jason, Freddy, Michael Myers, Jack Torrance o Leatherface. Supongo que "pilláis la idea".

¿Cómo se puede permitir Funko tener a su disposición tantas licencias?

Esta es para muchos la pregunta del millón. Todos sabemos lo que piden las diferentes franquicias en derechos de royalties. Sin ir más lejos, el amigo Lucas, para su saga 'Star Wars' es conocido por meter unos hachazos a todo aquel que le pide permiso para reproducir cualquier cosa de su "Guerra de las Galaxias" que te deja tieso. En el caso de Funko lo que hicieron sus responsables de licensing fue ...

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