La edad de oro de la televisión conectada

La edad de oro de la televisión conectada
Lunes, 24 de enero 2022

Los nuevos consumidores no solo se interesan por los contenidos de la televisión conectada, sino que además se observa un creciente interés por la publicidad.

La llegada del COVID-19 no ha hecho sino acelerar la innovación digital y el desarrollo de nuevos modelos de negocio. También en España, donde la Televisión Conectada es ya más una realidad que una tendencia. Todos los expertos coinciden en señalar que las marcas que no la incorporen a sus planes de medios se quedarán rezagadas. Su irrupción y afianzamiento no solo ofrece un entorno premium previamente reservado para la TV lineal, sino que su proliferación significa que es rentable y permite que las marcas se involucren de manera inteligente con una audiencia mucho más amplia y a la vez más segmentada y precisa (habilitan la creación de un diálogo y storytelling) difundiendo sus mensajes aún más y, en última instancia, mejorando su rentabilidad.

En un estudio que realizamos recientemente en The Trade Desk, observamos como casi cuatro de cada diez (38%) españoles pasan más de 16 horas -o el equivalente a dos días laborables- viendo servicios de televisión en streaming a la semana. A medida que un número creciente de españoles opta por consumir contenidos televisivos a la carta, los servicios de streaming pueden ofrecer a los anunciantes una mayor escala y ese importante alcance incremental. Como cualquier canal nuevo, está evolucionando y va innovándose rápidamente, lo que significa que es más fácil que nunca llegar al público adecuado, en el momento adecuado.

Gracias a la TV Conectada, estamos permitiendo a las marcas y agencias dirigirse mejor a audiencias muy específicas en diferentes momentos, en momentos concretos. Su creatividad es mejor porque se nutre de datos y, por tanto, cuenta historias de marca más eficaces.

Y parece que los consumidores no sólo se interesan por los contenidos de la TV Conectada, sino que también observamos un creciente interés por la publicidad. Según un reciente estudio que hemos llevado a cabo en España sobre este tema, un tercio de los consumidores españoles no pagaría más de 10 euros al mes en suscripciones de streaming, lo que equivale a un máximo de un servicio por hogar.

Mejorar la medición es una de las prioridades porque hasta ahora, la medición de la CTV no ha seguido el ritmo del consumo, ya que las ofertas actuales están demasiado fragmentadas. Necesitaremos más métricas precisas y transparentes para demostrar realmente el poder de la TV Conectada, y para ello, la colaboración de la industria será vital.

El 2022 será el momento de fijarnos y aprender. No cabe duda de la oportunidad que la TV Conectada representa para los anunciantes, pero no estamos en absoluto al final del camino. Todo el ecosistema, desde la agencia hasta el socio tecnológico, pasando por el proveedor de hardware y el editor de televisión, debe colaborar estrechamente para optimizar este canal y hacer que funcione para todos.

Aunque vayamos hacia una mayor consolidación en el mercado, hay una cosa en la que todos estamos de acuerdo: estamos entrando en la edad de oro de la televisión conectada. Un momento en el que todos pueden ganar: unos porque reciben la publicidad que más les interesa, y otros porque van a poder llegar con sus marcas a dónde más les interesa.


 
Grupo Control