"Vibes" como estrategia
Las nuevas generaciones no compran argumentos, compran atmósferas.
Llevo tiempo pensando en esto y creo que el sector todavía no ha asumido del todo lo que implica. No es una tendencia ni un cambio de formato. Es un cambio en la lógica con la que la gente construye afinidad con una marca. Ya no se trata de convencer, se trata de resonar.
New Balance no recuperó relevancia con un nuevo mensaje. Cambió de gramática cultural y en tres años pasó de marca invisible a referencia global. Loewe no tiene un reason to believe, tiene un universo estético que la gente reconoce antes de leer una sola palabra. Estas marcas entendieron en qué conversación cultural querían vivir y se quedaron ahí el tiempo suficiente.
Eso requiere algo que los modelos de planificación tradicionales no contemplan. Paciencia cultural. Saber leer los códigos del momento, entrar en ellos con coherencia y no abandonarlos cuando no aparece un KPI inmediato que lo justifique.
Para las nuevas generaciones es bastante simple. Si tienes vibe, conectan. Si no la tienes, ni te ven. Han desarrollado una sensibilidad cultural muy fina para detectar cuándo una marca realmente pertenece a su universo y cuándo solo está intentando entrar en él.
La vibe no se declara en un posicionamiento. Se construye en cada decisión, en cada colaboración, en cómo suenas, con quién te asocias. Es una forma de pensar la marca desde dentro de la cultura, y las mejores estrategias ahora mismo operan exactamente desde ahí.
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