Adiós a Enric Nebot, inolvidable cronista de la publicidad española
Amante de la cultura, periodista excepcional y cronista imprescindible de la historia de la publicidad española, Joan Enric Nebot deja un legado imborrable en las páginas de la revista Ctrl ControlPublicidad, en sus libros y, sobre todo, en quienes tuvimos la fortuna de aprender y compartir camino con él. Descansa en paz, querido amigo.
Nuestro deber profesional nos obliga a informar sobre la noticia que menos querríamos publicar en Control Publicidad. El pasado 16 de enero fallecía en Barcelona Joan Enric Nebot, nuestro querido Enrique.
Es imposible resumir en estas apresuradas líneas, escritas cuando aún está reciente el impacto emocional de su pérdida, la deuda que Control y la publicidad española en general tienen con Enric. Baste decir que, probablemente, nadie ha escrito tanto y tan bien sobre publicidad en España. Su inmenso legado queda guardado para siempre en la hemeroteca de Control y en los libros que publicó a lo largo de su amplia y fecunda carrera como periodista, reconocida solemnemente cuando fue nombrado Académico de Honor por la Academia de la Publicidad en 2017.
Para los que tuvimos la suerte de tenerlo cerca durante sus años de ejercicio profesional ha sido un ejemplo y un referente. Nunca tuvo la osadía de pretender ser maestro de sus colegas, pero algunos lo adoptamos como tal y aprendíamos de él observándole. Su inagotable capacidad de trabajo, la agudeza de sus reflexiones, esa fina ironía para opinar sobre la actualidad y su pasión por la publicidad son lecciones permanentes para los que seguimos el camino que él abrió como director de Control durante las que, probablemente, han sido las mejores décadas de la historia de la publicidad española, y de las que él fue su mejor cronista.
Nunca dejó de interesarse por la evolución de la publicidad y la comunicación en general. Desde su refugio catalán seguía aportando ideas y reflexiones para comprender mejor el rumbo de la evolución en nuestro sector. Hace apenas unas semanas nos sugería que una revista como Control de Publicidad debía sumarse a la conmemoración de los cincuenta años de democracia en España recordando el papel que tuvo la publicidad a finales de los 70 y sobre todo durante la década de los 80 para la modernización del país. En aquellos años se forjó un estilo de comunicar que asombró al mundo y nos hizo creer en nosotros mismos y en nuestras posibilidades para competir con los mejores. Aquel estilo acabó siendo la contribución de la publicidad a la Transición, porque sin el cambio cultural nunca se podría haber consolidado el cambio político. Enrique era un hombre que amaba la cultura, que ha vivido rodeado de libros y películas, y siempre ha considerado que la publicidad es parte de esa fuerza transformadora de la sociedad.
Pero todo lo que digamos sobre su legado como periodista y publicitario, siendo importante y admirable, se queda pequeño cuando tomamos conciencia de que no despedimos solo a un compañero de profesión. Estamos diciendo adiós a un amigo muy querido, y compartiendo el dolor de su ausencia con Anna, Sergi, Marc y sus nietos. Vuela alto, Enrique.
Por Javier San Román
Editor de la revista Ctrl ControlPublicidad
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