La nueva era del 5G que promete cambiarlo todo

La nueva era del 5G que promete cambiarlo todo
Martes, 30 de abril 2019

El 5G es la quinta generación móvil que será capaz de dar a las comunicaciones una rapidez y eficacia nunca vistas hasta ahora. Pero ¡ojo!, su implantación no será barata: la Asociación GSM, organizadora del MWC, estima que para 2025 los operadores móviles invertirán en Europa entre 300.000 y 500.000 millones de euros en el despliegue del 5G.

En 'El Señor de los Anillos' el objeto de deseo era un anillo que los gobernaba a todos. En nuestro futuro cercano ese anillo podría ser fácilmente el 5G, la nueva era de la comunicación. Eso que se suele llamar el Internet de las Cosas, definición que ha evolucionado a Internet de Todo, en el que tanto las cosas como las personas y la nube están interconectadas y eso solo puede ser productivo si la conectividad es inmediata, con una capacidad de transmisión de datos veloz que no implique para el receptor la más mínima espera (latencia, en términos técnicos) y que garantice una experiencia satisfactoria y sin fricciones. Eso es lo que permite la quinta generación de red móvil. En las grandes compañías tecnológicas llevan más de diez años trabajando con ello. Sin embargo, ha sido este 2019 cuando se han empezado a lanzar móviles capaces de funcionar con esa tecnología y, poco a poco, gobiernos y teleoperadoras van trabajando en un marco legal y de estándares necesarios para su correcta implantación. Porque hay infinidad de aspectos de la vida diaria que se verán afectados por la evolución que trae la implementación del 5G: economía, hogar, sociedad, gobiernos… Y, más específicamente, teleoperadoras, empresas de tecnología móvil, gestión de las ciudades, el Internet de las Cosas, entretenimiento, automoción, ciberseguridad y por supuesto, el marketing y la publicidad.

El símil con 'El Señor de los Anillos' no es casual: se están dando los primeros conflictos diplomáticos en torno al uso de las redes y las tecnologías involucradas porque, al margen de los beneficios que trae a la sociedad, están los peligros que tienen el masivo manejo de datos e información en el mundo entero.

Inversiones millonarias en telecomunicaciones

La tecnología ya ha llegado, pero, ¿están las grandes compañías de telecomunicaciones preparadas para ponerla en manos de los consumidores? Tanto los fabricantes de dispositivos móviles como las empresas de telecomunicaciones tienen que hacer un esfuerzo muy grande para ir a la par de los avances disponibles en términos de conectividad y poder sacarle utilidad. Según datos del Banco Mundial, en 2017 había 7.683 millones de usuarios de telefonía móvil en el mundo, superando a la población mundial: 7.530 millones de personas. En España, la penetración de internet en mayores de 14 años es del 82% según la IAB, y el 96% de ellos tiene smartphones que, según datos de la CNMC, en 2017 consumieron 1,05 millones de terabytes, cifra que se multiplicaría exponencialmente con la llegada del 5G, cuya principal característica es una mayor velocidad de descarga y una menor latencia (retardo o demora de transmisión de datos en la red). Para ilustrar la proporción del cambio, lo que puede tardar en descargarse una hora con 4G, llevaría menos de un minuto en 5G.

¿Están preparadas las infraestructuras de telecomunicaciones para ello? Cada una de las teleoperadoras han desarrollado sus pruebas: Por un lado, Telefónica lanzó el proyecto “Ciudades Tecnológicas 5G·, de la mano de Ericsson y Nokia en Talavera de la Reina y Segovia. Por su parte, en el Mobile World Congress de Barcelona, Vodafone se convirtió en la primera operadora del mundo en realizar videollamadas con tecnología 5G, alcanzando velocidades de descarga de hasta 1.7 Gbps. Pero una cosa son los test y las videollamadas y otra es contar con una red e infraestructuras que den soporte a millones de conexiones a la vez. 

El problema es que, debido a las características del 5G (altas frecuencias, longitudes de ondas más cortas), su distribución en la población no será equitativa y para poder tener un mayor alcance es necesaria una gran inversión por parte de las grandes operadoras, compañías que aún no han visto amortizada su inversión anterior en la red 4G, lo que se suma al desembolso de 1.410 millones de euros (por parte de Vodafone, Orange y Movistar) para las licencias de uso del espectro radioeléctrico, necesarias para el desarrollo de las redes 5G. Además, esta evolución tiene que ir a la par de la disponibilidad de nuevos terminales que soporten esa tecnología, así como una oferta en tarifas de datos suficiente para el consumo que se prevé. Teniendo en cuenta que hay lugares en España a los que aún no ha llegado el 4G y que es apenas en este 2019 cuando empiezan a lanzarse terminales con la capacidad necesaria, los verdaderos efectos se verán a largo plazo.


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