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¿Una Harley Davidson eléctrica? Increíble, pero cierto

¿Una Harley Davidson eléctrica? Increíble, pero cierto
Jueves, 10 de enero 2019

2019 verá algo que muchos de nosotros nunca pensamos que ocurriría: Harley Davidson, la marca de motocicletas más mítica de la historia, prepara el desembarco de un modelo cien por cien eléctrico.

Que el mundo de las dos y cuatro ruedas está cambiando a marchas forzadas es algo de lo que ya nadie duda. Pero de ahí a que una marca como Harley Davidson haya decidido apostar también por un modelo que prescinde de la gasolina es algo que cuesta creer y, sin embargo, recientemente saltaba la noticia de que los máximos responsables de la marca de Milwaukee sacarán un modelo cien por cien eléctrico este año que empieza.

Un sonido como ningún otro

Si algo caracteriza a una Harley es el sonido; luego están los cromados, el motor en V, las infinitas combinaciones a la hora de customizarlas, pero el sonido es punto y aparte. Es lo que hace que una Harley sea una Harley y lo que llevó años atrás a sus dirigentes a patentarlo con la intención de que nadie pudiera copiarlo. Pero los tiempos están cambiando y los capitostes de la marca no quieren que les ocurra lo mismo que al mítico Dodge Viper que por no querer ofrecer modelos más sostenibles acabó desapareciendo.

Ya en 2014, viendo por donde iban los tiros, Harley Davidson sorprendió a propios y extraños poniendo sobre el escenario la LiveWire, un prototipo de moto eléctrica que nunca se llevó a producción pero que serviría de base para la futura moto eléctrica que la marca prepara para el 2019.

¿Por qué una moto eléctrica?

Si bien la respuesta parece obvia, viendo lo que está ocurriendo en la mayoría de países, vale la pena analizar los motivos. El primero y más elemental es la tendencia que parece producirse en la mayoría de países (curiosamente los EE.UU, con el "bueno" de Trump al frente, sería una de las más llamativas excepciones) a decantarse por motores más sostenibles y ecológicos.

El segundo, y probablemente el que ha precipitado que los `timings´ se hayan acelerado (en un primer momento se hablaba de 2021 como fecha para que el modelo eléctrico viera la luz) es la caída en facturación que ha sufrido Harley Davidson en los últimos años. En concreto en 2017 el descenso en facturación fue de un 8,5% con respecto al año anterior.

Y el tercero, y quizás el más importante, es la urgencia que tiene la marca de Milwaukee de captar un nuevo perfil de comprador que conviva con el motero de toda la vida. No nos engañemos: el nuevo cliente que quiere captar Harley Davidson poco tiene que ver con el tipo de barriga cervecera, pelo largo y chupa de cuero. Sobre todo por el precio que uno tiene que pagar tanto si es por la Sportster más básica o la Glide más sofisticada.

Presente y futuro

La solución que Harley Davidson plantea para un presente y futuro ciertamente plagados de desafíos es una nueva estrategia de productos que apuntan directamente a esas generaciones más jóvenes. De ahí que la idea sea atraer a dos millones de nuevos clientes durante los próximos 10 años y de ahí que uno de los objetivos prioritarios sea el lanzamiento de nuevos modelos con especial énfasis en el eléctrico que ha contado con una inversión de entre 25 y 50 millones de euros.

Este modelo en cuestión se ha desarollado a partir del `input´ de varios clientes elegidos a dedo que probaron el prototipo anteriormente mencionado y de hecho, en la web de la marca ya pueden verse fotos, características y lo único que aún no aparece es el precio si bien la marca asegura que en enero lo hará público. Por cierto, el nombre también es oficial: se mantiene el LiveWire del prototipo de 2014. Bienvenidos al futuro, un futuro donde ni siquiera las Harleys harán ruido.


Kanlli octubre 2019
 
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