Onlineprinters octubre 2019
 

Gracias por el Tip: Eva Conesa, CEO de Twoelf

Gracias por el Tip: Eva Conesa, CEO de Twoelf
Viernes, 15 de marzo 2019

Eva Conesa, CEO de twoelf, nos aconseja un libro divinamente ilustrado que cuenta la historia de un conejo que vivió intensamente. Una deliciosa lectura que nos sugiere disfrutar en las playas del sur de Menorca. Y, ya de paso, nos propone un disco, un documental y una librería.

Un libro y una librería: "Horas de Jacominus Gainsborough", de Rébecca Dautremer

Jacominus Gainsborough es una joya. Me hice con él en un arrebato, por sus ilustraciones exquisitas y la gran sorpresa son sus textos, tan bonitos, tan refinados. Es la historia de un conejo. Las hojas del parque, la lluvia, la marea baja, un traspiés, una despedida en el muelle, un encuentro, varias carreras, un pícnic y la sombra del almendro. Una vida.

Lo encontré en la librería SENDAK. Otro nuevo pequeño gran descubrimiento en Barcelona. Parece una librería infantil, donde entras pensando en encontrar un libro para regalar a tus hijos y resulta que es un lugar donde tú podrías quedarte a vivir.

Un documental: "Petitet. El rumbero que prometió lo imposible", de Carles Bosch.

Ésta es la historia de Joan Ximénez, un gitano del barrio del Raval de Barcelona, que le prometió a su madre, antes de que ella muriera, que organizaría un concierto de rumba catalana con una orquesta sinfónica en el Gran Teatro del Liceu y que devolvería la rumba a la cima que la llevaron en su día Peret y esa generación que internacionalizaron el género. Para conseguir ese “imposible” tuvo que reunir a veinte músicos gitanos, geniales aunque indisciplinados, y lograr que ensayaran durante más de un año con el mismo número de músicos de formación clásica. Gestionando los múltiples talentos y egos, su enfermedad crónica que le da sustos de vez en cuando y cómo conseguir el espacio más exclusivo de toda la ciudad para tocar, sin desfallecer ni perder la ilusión, se obró el milagro. La historia es tan trepidante y de una humanidad tan salvaje que sus 103 minutos se me hicieron cortos.

Un vinilo: "Love & Hate", de Michael Kiwanuka

Es el segundo álbum de estudio del cantautor londinense y es de 2016, pero yo lo descubrí hace unos meses, cuando mi hermano volvió después de un par de años viviendo en Filadelfia y me puso este disco: "es mi banda sonora de Philly", me dijo. Es adictivo. Me parece una mezcla de normalidad y máximo talento. Michael Kiwanuka toca la guitarra y canta como si no hiciera nada especial y tú no puedes parar de escuchar, de buscar más. Es elegante, gustoso, simple, brutal. Mi Síndrome de Stendhal sonoro. He buscado si hay algún concierto previsto en Barcelona para 2019 y de momento, nada de nada. Si alguien se entera que avise, por favor.

Un lugar

Aparcas en un parking en las transitadas playas del sur de Menorca, atraviesas el jardín de un hotel de guiris y saltas la valla de pared seca que lo separa de una pinada (con los ojos perplejos de los turistas desde sus hamacas). Caminas bajo los pinos, cerca de las rocas que dan al mar y bajo el sol en el último tramo. Y pasados unos veinte minutos, llegas al paraíso. No hay chiringuito, ni hamacas. Las sombrillas y las cervecitas te las puedes traer tú, porque ahí no hay nada. Salvo agua de todos los verdes y azules que puedas imaginar y un pedacito de arena clara para tumbarte. Es Talis. De vuelta, ves la puesta de sol y casi todos los día te cruzas con caballos que han salido a hacer lo mismo.


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